La minería a cielo abierto es una actividad tiene efectos directos sobre la conectividad ecológica. La tala de vegetación, la destrucción de suelos o la creación de relieves geométricos son algunos de los principales efectos de esta actividad. Además de la creación de escombreras de materiales no consolidados, expuestos a procesos de erosión por agua y viento.

Un tipo de minería de cielo abierto común son las canteras de donde se extraen distintos tipos de materiales. En estas canteras uno de los principales impactos es el movimiento de tierras. También es habitual encontrar frentes de explotación: paredes más o menos verticales y lisas que quedan como consecuencia de la extracción de roca. Dentro y fuera del propio vaso quedan los materiales desechados, formando montones más o menos ordenados.

Aprende cómo planificar la infraestructura verde de un territorio

Conectividad ecológica en canteras

Las actividades mineras (incluidas las de cielo abierto) tienen la obligación de desarrollar planes de restauración para las explotaciones. Aunque estas acciones de restauración se han limitado a la revegetación de bermas y taludes, lo cierto es que ya se incorporan acciones de Restauración Ecológica en estos espacios.

Cuando se llevan las acciones de Restauración Ecológica adecuadas (restauración geomorfológica, de suelo y procesos de revegetación coherente), estos espacios pueden convertirse en verdaderas islas o sumideros de biodiversidad.

Si tenemos en cuenta que muchas de estas minas a cielo abierto están en espacios relativamente bien conservados, el siguiente paso para su correcta integración con el entorno sería asegurar la conectividad ecológica entre los hábitats dentro de la cantera y los de alrededor.  Además, en ocasiones algunas de estas minas a cielo están próximas unas a otras por lo que incluso podrían plantearse acciones para conectar unas islas de biodiversidad con otras.

Restaurar la conectividad ecológica paso a paso

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, la restauración de la conectividad ecológica es una cuestión que debe abordarse por pasos.

  • En primer lugar es necesario definir para qué especies o tipos de especies queremos restaurar la conectividad o crear corredores específicos.
  • En segundo lugar, tenemos que identificar donde están las áreas núcleo desde donde nuestras especies objetivo van a desplazarse.
  • Después tenemos que identificar cuáles son las principales barreras que nuestras especies objetivo se van a encontrar en el territorio, y definir los lugares preferentes de paso para la biodiversidad. En estos lugares de paso es donde debemos centrar nuestras acciones de restauración.
  • Por último debemos llevar a cabo verificaciones en campo para poder diseñar acciones de restauración concretas y adaptadas a cada espacio.

Aunque todavía no es la norma, algunas empresas mineras ya están aplicando enfoques de conectividad ecológica en el diseño de las acciones de restauración en sus canteras y minas de cielo abierto. Entre estas acciones de restauración destaca el estudio llevado a cabo sobre la restauración de la conectividad para nutrias en canteras de áridos.